¿Sabes cómo limpiar una placa solar de forma eficiente y cuidadosa? Aunque por norma general las placas solares no se limpian, si se encuentran en un lugar accesible en el que la contaminación, el polvo, las hojas o el resto de residuos se acumulen, sí es necesaria su limpieza para maximizar la captación y producción de energía. Por eso, en este caso, cada cierto tiempo es conveniente una limpieza, pero debe ser muy cuidadosa para no dañar o rayar la superficie y conservar la instalación en perfectas condiciones muchos más años.
Como profesionales especializados, en Instalaciones Térmicas Madrid te damos unos consejos y las claves o cuestiones a tener en cuenta para hacer un buen trabajo de forma sencilla y liviana.
Cómo limpiar una placa solar: claves
Periodicidad de la limpieza de placas solares
Lo mejor es seguir las recomendaciones del fabricante de la instalación solar. Lo habitual es que se aconseje abordar la limpieza de las placas solares una o dos veces al año, como ves, no necesitan mucho mantenimiento incluso en zonas de alta contaminación.
No obstante, también puedes aplicar tu propio criterio basado en el sentido común y el conocimiento del medio en que está instalado. De forma especial si se trata de una zona en la que existe algún motivo que haga aconsejable reducir la frecuencia de las limpiezas.
Por ejemplo, en zonas de muy alta contaminación ambiental, donde se acumulan hojas secas o partículas de polen o si las defecaciones de aves sobre las placas son visibles y abundantes, ya que pueden adherirse a las placas y causar daños.
La temperatura y la limpieza de placas fotovoltaicas
Un aumento brusco de la temperatura puede provocar un estrés térmico en los materiales. Por ello es importante tener en cuenta tanto la temperatura del agua o los productos que vas a aplicar para la limpieza como la temperatura ambiental. En la medida de lo posible, procura que sean similares y evita usar agua muy caliente o muy fría.
Hora del día y climatología: elige los adecuados para limpiar placas solares
Si te preguntas cómo limpiar una placa solar de forma eficiente y segura, también es importante que tengas en cuenta la hora del día y la climatología. El mejor momento del día para su limpieza es a primera hora de la mañana, antes de que reciban la luz solar directa o cojan calor.
¿Las razones? Por un lado, porque los materiales sufrirán menos al evitar la tensión térmica entre una placa caliente y el agua fría. Por otro, porque así la placa hará su labor de captación de energía en las horas de mayor radiación solar y no obstaculizarás que esto ocurra.
Además, es importante que evites hacer estas tareas de limpieza con lluvia o nieve. Por seguridad, especialmente si la instalación está en una zona alta o para prevenir accidentes como que los útiles de limpieza impacten contra la placa, tampoco lo hagas en días de viento.
Evitar el uso de productos químicos y herramientas abrasivas
Los productos químicos de limpieza y utensilios abrasivos como paños gruesos o estropajos pueden dañar las células fotovoltaicas de las placas solares. No debes utilizarlos para limpiar una placa solar.
Además, para llevar a cabo una limpieza suave de las placas solares, si antes debes retirar algún residuo valora cómo hacerlo sin arrastrar o restregar estos sobre la placa para evitar rayones y marcas. En algunos casos te puede ayudar un soplador con intensidad regulable y una esponja suave.
Inspecciona la placa solar antes y después de su limpieza y ante la duda consulta con profesionales
No es usual que haya problemas, pero siempre es recomendable la inspección. Una conexión suelta o una fisura requieren una intervención profesional para verificar si existe un problema y para reparar los equipos cuando lo necesitan.
Seca bien las placas solares tras su limpieza
Es esencial un buen secado para evitar que se formen líquenes o algas en la superficie. También para evitar que queden restos de la cal del agua o de cloro, que afectarían a la eficiencia de la placa solar.
Es importante que tras limpiar la placa solar y para su secado uses un paño muy suave. No uses trapos o toallas que puedan raspar.
Si la instalación se encuentra en una zona de difícil acceso lo mejor es que preguntes a profesionales y ellos evalúen la necesidad de mantenimiento de las placas. Por lo general, como ves no necesitan muchos cuidados de limpieza, así que no será un aspecto del que te tengas que preocupar en exceso.