Los mejores sistemas de ventilación forzada y cómo funcionan

Los sistemas de ventilación forzada garantizan un intercambio de aire regular en espacios, estancias o edificios en los que no existe ventilación natural, o esta es muy pobre e insuficiente para disponer de un ambiente saludable.

Cada vez son más comunes los edificios en los que no se abren las ventanas, pero también hay edificios antiguos en los que solo abriendo las ventanas de una estancia no es posible renovar el aire de forma adecuada. En estos casos la solución estriba en instalar un sistema de ventilación forzada.

Pero la pregunta es, ¿cuál elegir en cada caso? En Instalaciones térmicas Madrid somos especialistas en ventilación forzada. Te vamos a mostrar cuáles son los mejores sistemas y cómo funcionan para que decidas el adecuado para ti. Contacta con nosotros si necesitas asesoramiento individualizado.

Conoce los sistemas de ventilación forzada

Sistemas de ventilación forzada de flujo único o simple flujo autorregulable

Es un sistema sencillo para mejorar la calidad del aire en edificios del que hay muchos modelos disponibles para instalar. Consiste en la extracción del aire viciado de la vivienda basado en un principio de barrido y su renovación en un caudal constante.

Su funcionamiento es muy sencillo. En las estancias húmedas de la casa se instalan sistemas para extraer el aire viciado. Es decir, en cocinas, baños y aseos se colocan bocas conectadas por conductos específicos al grupo de ventilación para sacar el aire al exterior.

En las zonas secas de la casa como el salón o los dormitorios, se recibe el aire nuevo que penetra desde el exterior, lo hace a través de entradas de aire autorregulables. Pueden ser estándares o acústicas.

Es aplicable tanto a viviendas unifamiliares como a edificios de varios pisos y vecinos.

Sistemas de ventilación forzada de flujo único o simple flujo higrorregulable

Como el anterior, también está basado en el principio del barrido del aire. Pero en este caso no solo renueva el aire sino también mantiene unos niveles de higrometría adecuados, es decir, la tasa de humedad. De este modo contribuye a un mayor confort térmico con un menor gasto energético. Permite usar grupos de ventilación de bajo consumo y evita los inconvenientes derivados de la circulación descontrolada del aire.

El aire se extrae de las zonas húmedas de la vivienda mediante bocas higrorregulables. En función de la humedad ambiental detectada o reguladas por temporizador, según el caso, se abren o cierran. Estás bocas están conectadas a través de conductos al grupo de ventilación instalado.

¿Y cómo llega el aire renovado al interior? Lo hace a través de entradas de aire higrorregulables. Estas entradas se ubican sobre las ventanas de las zonas secas de la casa.

Sistemas de ventilación forzada de doble flujo

Para renovar el aire se utilizan dos conductos. Uno es el encargado de suministrar el aire a la vivienda introduciéndolo desde el exterior. El otro, de extraer el aire viciado. Cada uno de estos circuitos independientes dispone de un ventilador propio que permite controlar el flujo de aire.

Sistemas de ventilación forzada de doble flujo con recuperador de calor

Son de los mejores sistemas de ventilación forzada ya que permiten renovar el aire en la vivienda y contribuyen a mantener la temperatura de confort en ella todo el año, reduciendo las necesidades de consumo energético.

El funcionamiento es similar al anterior, pero cuenta con un recuperador de calor. Este sistema de ventilación forzada impulsa el aire nuevo a una temperatura cercana a la temperatura del interior. Es decir, no entra frío, sino que pasa de forma rápida a calentarse o enfriarse para adecuarse a la temperatura que ya existe dentro. Esto contribuye al ahorro energético en calefacción en invierno y en aire acondicionado en verano.

La elección de los equipos de ventilación es clave para su eficiencia. Los más eficientes son capaces de recuperar por encima del 90% y hasta un 95% de la energía del aire extraído. Esto supone que el aprovechamiento es prácticamente total para precalentar el aire insuflado a la vivienda.

Doble flujo termodinámico

Mejora la eficiencia del sistema al disponer de una bomba de calor geotérmica que facilita el calentamiento de la vivienda en invierno con un mínimo consumo energético. Es de los mejores sistemas de ventilación forzada en cuanto a eficiencia energética y ahorro durante su vida útil.

Es ideal para viviendas unifamiliares. En edificios colectivos en que no es posible instalar una bomba de calor geotérmica puede instalarse un sistema de doble flujo termodinámico que funciones por gas, una opción que puede resultar muy interesante para los vecinos.